jueves 20 de septiembre de 2007

Mijaín López

Hasta el momento de la foto, el equipo cubano de lucha greco no había alcanzado ninguno de los objetivos que lo habían llevado a Baku. De seis categorías ya disputadas, no tenía ni medallas, ni clasificaciones olímpicas (la ganaba quien quedara ubicado entre los primeros ocho). La chance de cambiar la tendencia era él. Y en la final de los 120kg, Mijaín derrotó al ruso Khassan Baroev. Revancha de revancha de dos grandes campeones que saben que lo más importante sucederá en Beijing, dentro de un año. (Foto: Agencia EFE/Zurba Kurtsikidze)